Con la voz que le debo…
A mi abuelo, con la voz heredada que le debo.
¿Cómo no imaginarte en las batallas
que me ofrece, día a día, la tristeza?
¿Y cómo no pensarte en las derrotas,
en las profundas fosas olvidadas
entre amargos barrotes
de una cárcel infame,
injusta, innecesaria?
( tapias de silencio,
muros de agonías,
voces acalladas…)
¿Cómo no hacer memoria para no hacer olvido?
¿Cómo no presentirte en tus ausencias,
en todo lo que no viví contigo,
en la mano que no pude estrecharte,
en las caricias que nos arrebataron?
¿Cómo no hacer memoria,
cómo no presentirte, pensarte, imaginarte
en las noches gastadas
de la vida imperfecta, inacabada,
que vivimos sin ti?
Y la voz que te debo
desde aquí te recuerda
con la ventana abierta
y la sonrisa puesta;
porque la vida sigue,
y siempre,
tiene que haber un tiempo
que invoque la esperanza.
10 de Noviembre, 2008 - 1:37
Tu poema me evoca muchos recuerdos que no pudieron ser. Me evoca una canción que todos los que perdieron (y aquí caben todos los que perdieron) deberían cantar bien alto. Cuando tenga que hablar de Garzón con alguien, le reenviaré a tu blog para que haga memoria.
Un bello poema, una bella voz.
10 de Noviembre, 2008 - 2:20
Muy bonito, Marisa. Felicidades.
Un abrazo.
10 de Noviembre, 2008 - 9:10
Sólo se puede decir que se sentiría orgulloso de esa sensibilidad tuya, que hace bello lo triste.
Un fuerte abrazo.
10 de Noviembre, 2008 - 10:08
Gracias Carmen, tus palabras siempre me llegan al corazón…Un abrazo
10 de Noviembre, 2008 - 10:09
Gracias Eusebio. Un placer verte por aquí.
10 de Noviembre, 2008 - 10:11
Lo más triste es que él se perdió tantas cosas… Y sobre todo lo que nos perdimos los que no pudimos disfrutar de él, de su alegría, de su talento, de su amor y de su dignidad, que mantuvo hasta el final, sin rencores. Un abrazo Borromín, muy fuerte.
10 de Noviembre, 2008 - 14:13
Sin duda, estará orgulloso de ti. Un abrazo.
10 de Noviembre, 2008 - 14:32
Gracias Juan Antonio. El amaba la literatura y al ser humano, por encima de todas las cosas. Creía en las razones del corazón y en la esperanza… Yo he intentado recoger ese legado. Un abrazo
10 de Noviembre, 2008 - 18:54
¿Cómo no hacer memoria para no hacer olvido?
Me parece bellísimo, pero me quedo con estas palabras, la memoria y el olvido en esa interrogación que abre caminos.
Kisses,
10 de Noviembre, 2008 - 20:08
Me alegra que te guste y que te quedes con esa frase. A mí también es la que más me gusta y la que quiero reiterar ahora y siempre. Un abrazo
11 de Noviembre, 2008 - 19:13
¡¡Que poema más bonito!! como ya te he dicho otras veces tu abuelo estaría muy orgulloso de tí, si pudiera leer estos maravillosos poemas que le escribes..
Tenemos suerte de vivir en estos tiempos y no en los horrorosos tiempos de antes, de hambrunas, guerras… aunque por desgracia en muchos paises aún siguen viviendo muy mal.
Muchos bss.
11 de Noviembre, 2008 - 19:29
Recordarle y dedicarle lo que escribo es la mejor forma de mantener viva su memoria y sentirle siempre cerca. Un abrazo.
27 de Noviembre, 2008 - 2:47
la ventana abierta de tu blog, la voz que debes, la voz que te debemos, eso que une a las personas a través del tiempo y la distancia, y que empuja hacia afuera y que tiene que ver con la esperanza, la dignidad, el lado de la vida
27 de Noviembre, 2008 - 20:48
Gracias Javier por tus bellas palabras que me dan fuerza para seguir enredando palabras y compartiéndolas con voces como la tuya, que es todo un lujo. Un abrazo.