Archivo de la categoría "Poemas"

Ha de venir

Jueves, 21 de Abril de 2016

Ha de venir por fin la primavera
con su mirada tibia
y su esperado abrazo.
Ha de venir cubierta de certezas,
vestida de domingo inexcusable,
barriendo los vestigios del invierno.
Ha de venir el tiempo de cerezas,
el necesario instante de la lucha,
el momento crucial de la batalla.
Ha de venir por fin la primavera,
porque estamos dispuestos a vivirla,
y hemos abierto puertas y ventanas,
para esperar,sin miedo, su regreso.
Marisa Peña, Tiempo de ceguera

Dulce ( y caprichoso) pájaro de juventud

Jueves, 3 de Marzo de 2016

A mis queridos amigos, esos a los que amé en tiempos de cerezas, pasillos de universidad y paradas de lluvia en parques solitarios, los que me enseñaron a conjugar en presente el verbo amar, y los que, una vez, compartieron conmigo el dulce y caprichoso pájaro de la juventud

Ya no somos los jóvenes de entonces,
ni estamos en la cresta de la ola
( si acaso lo estuvimos, fieramente, algún día).
Ahora sabemos ya lo que iba en serio…
porque siempre se aprende, aunque nos pese.
Ya sabemos también el precio que se paga,
y qué moneda debemos guardar para Caronte.
Sabemos que nada es definitivo
y tan sólo el olvido nos aguarda.
Por fin sabemos ya que ser de paso
es una condición inapelable.
Y sólo nos trascienden nuestros huesos…
esos que tras el trago de la muerte
habrán de ser el polvo enamorado.
Marisa Peña, Tiempos de ceguera.

Mientras me quede voz (II)

Miércoles, 28 de Octubre de 2015

Lo más emocionante de ayer noche no fue sólo escuchar mi poema en la serena y perfecta voz de mi querida y admirada Hilda Farfante Gayo. Lo más emocionante vino luego, cuando se visibilizó el drama de los republicanos represaliados y sus familiares. Cuando mi padre lloraba como un niño tras el teléfono, cuando mis hijos preguntaron por su historia, cuando la voz dormida de nuestros muertos se hizo pájaro y voló libre, a pesar de los insultos, los desprecios, el desinterés general y las infamias. Gracias a los que cuentan, a los que hablan, “recuérdalo tú y recuérdalo a otros…” Esta es mi trinchera y en ella me reconozco junto a los demás guardianes de la memoria. Sin ellos nada de esto sería posible. Hombres y mujeres dignos y valientes que saben de dónde vienen y a dónde quieren dirigirse. Esos, como diría B.Bretch, son los imprescindibles, y yo me enorgullezco de llamarlos amigos. Por ellos, por nuestros muertos, por los que recordamos, por los que recordarán un día: Salud.

Mientras me quede voz
hablaré de los muertos
tan quietos, tan callados,
tan molestos.

Mientras me quede voz
hablaré de sus sueños,
de todas las traiciones,
de todos los silencios,
de los huesos sin nombre
esperando el regreso,
de su entrega absoluta,
de su dolor de invierno.

Mientras me quede voz
no han de callar mis muertos.

Marisa Peña.

El dolorido sentir

Sábado, 2 de Junio de 2012

53374883.jpg

“No me podrán quitar el dolorido
sentir, si ya del todo
primero no me quitan el sentido.”
G.de la Vega

No me arrebataréis lo que he ganado
aquello que me hace ser quien soy:
“el dolorido sentir”, el desafío,
el derecho a nadar en ese río
y a no guardar la ropa donde voy.

No podréis acallar mi voz dormida
porque ésa es mía, habita en mi silencio,
y la tejen aquellos que me aman
con hilos invisibles y perfectos.

Cuando todo falla, cuando nada nos queda, cuando nos encontramos defnitivamente desnudos ante nosotros mismos sin nadie más a quien rendirle cuentas que a nuestra propia dignidad, es entonces cuando comprendemos la importancia de tener unas firmes convicciones que sostengan lo mejor posible nuestra entereza. No todo vale, no siempre hay un precio, hay compañeros de viaje con los que no merece la pena caminar, por muy interesante que sea el camino o muy fructífero el sitio al que conduce.

Poemas en la revista literaria “Gatos y mangurrias”

Martes, 2 de Agosto de 2011

dos_gatosymangurrias_page_111.jpg

dos_gatosymangurrias_page_10.jpg

Aquí os dejo los poemas que me han publicado en la revista “Gatos y Mangurrias”. Quiero dar las gracias a Ricardo Bórnez, por su amistad y por contar siempre conmigo y con mi poesía.
P.D.
Para leerlos bien, pinchad en la foto.

Una primavera más…

Domingo, 1 de Mayo de 2011

Nací en un año impar,
en primavera,
en los últimos estertores
del franquismo.

Tuve una buena infancia,
aunque siempre habitaba en la tristeza.
Crecí entre libros, mimos de mi abuela
y solícitos cuidados paternales.

Pero no fui feliz.

No pude protegerme de la lluvia,
ni del primer zarpazo de un amor de domingo,
ni del oscuro perfume
que deja la inocencia abandonada.

Descubrí el egoísmo, la mentira,
la oquedad en el fondo de un abrazo,
la falsa risa resonando al fondo,
y el profundo dolor de un paso en falso.

No supe renunciar a la ternura,
ni huir a tiempo de las tempestades,
ni soportar callada la injusticia…

Y conocí el sabor del primer beso,
la profunda verdad de una caricia
la entrega sin reservas a la vida
y el “adiós para siempre” necesario.

He amado, he conocido, he fracasado,
bailé con la alegría y con la pena
un baile de frenéticas piruetas.
Y he probado los tragos más amargos
junto con el dulzor de una sonrisa.

Y desde aquí contemplo lo que queda
todavía por vivir,
por llorar,
y por llevar a cuestas.

Maria Luisa de la Peña , Ropa tendida al viento

Así soy, no me escondo, no le tengo miedo al espejo, me miro en él y me reconozco. Sé quién soy y quién está conmigo. Cumplir años es saberse vivo, y a pesar de los siempre necesarios sinsabores que nos ayudan a ser más humanos y más humildes, doy gracias a la vida, a la vida y a los que siempre estáis aquí…

d-fm-gracias-a-la-vida.mp3

Amparo Gastón, la gran olvidada…

Jueves, 17 de Marzo de 2011

c97.jpg

PRESAGIOS

«En la tarde cargada de terribles designios,
Inocente de todo, cruza la brisa nueva.
Los árboles confusos, silenciosos y negros
presienten y se callan como si fuese un sueño.

Cruza el aire una sombra de eternidad o de miedo.
Las fuentes ocultan la cabeza en sus brazos.
Cruzo deprisa el campo calladísimo y solo,
y los pájaros vuelan y escriben lo que ignoro.
Quiero huir como sea de este silencio helado,
de este Dios que me manda sin que yo lo comprenda,
envuelto en sus designios, cada vez más eterno,
ignorando mi vida, mi dolor y mi muerte».

AMPARO GASTON, A flor de labio

No es justo que la recordemos sólo por ser la viuda de Celaya, cuando en realidad Gabriel es un poeta cargado de Amparitxu. Pocos saben cuánto, cuánto influyó Amparitxu en aquel ingeniero que quiso ser poeta y , de su mano, descubrió otro mundo y se quedó allí, para siempre.

Oda a la crítica, de Pablo Neruda

Sábado, 12 de Febrero de 2011

faro-nuclear-abandonado.jpg

Yo escribí cinco versos: uno verde,
…otro era un pan redondo,
el tercero una casa levantándose,
el cuarto era un anillo,
el quinto verso era
corto como un relámpago
y al escribirlo
me dejó en la razón su quemadura.

Y bien, los hombres, las mujeres,
vinieron y tomaron
la sencilla materia,
brizna, viento, fulgor, barro, madera
y con tan poca cosa
construyeron
paredes, pisos, sueños,
En una línea de mi poesía
secaron ropa al viento.
Comieron mis palabras,
las guardaron
junto a la cabecera,
vivieron con un verso,
con la luz que salió de mi costado.

Entonces, llegó un crítico mudo
y otro lleno de lenguas,
y otros, otros llegaron
ciegos o llenos de ojos,
elegantes algunos
como claveles con zapatos rojos,
otros estrictamente
vestidos de cadáveres,
algunos partidarios
del rey y su elevada monarquía,
otros se habían
enredado en la frente
de Marx y pataleaban en su barba,
otros eran ingleses,
y entre todos se lanzaron
con dientes y cuchillos,
con diccionarios y
otras armas negras,
con citas respetables,
se lanzaron
a disputar mi pobre poesía
a las sencillas gentes
que la amaban:
y la hicieron embudos,
la enrollaron,
la sujetaron con cien alfileres,
la cubrieron con polvo de esqueleto,
la llenaron de tinta,
la escupieron con suave
benignidad de gatos,
la destinaron a envolver relojes,
la protegieron y la condenaron,
le arrimaron petróleo,
le dedicaron húmedos tratados,
la cocieron con leche,
le agregaron pequeñas piedrecitas,
fueron borrándole vocales,
fueron matándole
sílabas y suspiros,
la arrugaron e hicieron
un pequeño paquete
que destinaron cuidadosamente
a sus desvanes, a sus cementerios,
luego se retiraron uno a uno
enfurecidos hasta la locura.
Porque no fui bastante
popular para ellos
o impregnados de
dulce menosprecio
por mi ordinaria falta de tinieblas,
se retiraron todos y entonces,
otra vez, junto a mi poesía
volvieron a vivir
mujeres y hombres,
de hicieron fuego,
construyeron casas,
comieron pan,
se repartieron la luz
y en el amor unieron relámpago y anillo.
Y ahora, perdonadme, señores,
que interrumpa este cuento
que les estoy contando
y me vaya a vivir
para siempre
con la gente sencilla.

Pablo Neruda
—-
La autenticidad es lo que importa… escuchar la voz propia, la que nos diferencia, la que viene de dentro, la que nos reconforta y nos reconcilia con nosotros mismos. Por mucho que creamos no encajar, no tener éxito, no gustar, no estar de moda, no podemos, no debemos, traicionar nuestro propio estilo, esa perfecta conjunción entre lo que queremos expresar y la forma escogida para expresarlo. Siempre habrá quien nos critique, quien nos considere demasiado…o muy poco…o algo… pero no debemos dejar que eso nos afecte (aunque nos afecte, no debemos dejar que venza la duda, o el gusto personal de otro, por mucho que brille en el Parnaso). Siempre habrá quien juzgue, y quien pase de largo y quien desprecie. Pero también habrá alguien que reconozca nuestra voz en medio de otras voces, que disfrute, que paladee, que sienta, que asienta, que se identifique. Somos lo que somos, le pese a quien le pese , incluso aunque nos pese a nosotros mismos. No hay fama que merezca una renuncia tan amarga como la que supone renunciar a lo que consideramos nuestro. Nada hay en el boato, ni en las candilejas, ni las alfombras rojas, que merezca renunciar a los dos versos de Rubén Darío que resumen lo que, para mí, es en verdad la poesía: ” (…)y siento como un eco del corazón del mundo/ que penetra y conmueve mi propio corazón”.

Apuesto por la copla…

Miércoles, 2 de Febrero de 2011

copia-de-200026513-001.jpg

Me gustan las coplas. Me gusta leerlas, escribirlas, recitarlas, dejarme envolver por el particular ritmo que impone el octosílabo, su musicalidad, su alma. Me gusta su sabor, su textura, los sentimientos y las sensaciones que me despiertan. Me gusta la copla machadiana, la lorquiana, la manriqueña. Me gustan vengan de donde vengan: del sur, del norte, de Andalucía o de Aragón.
Y, para demostrarlo, aquí os dejo con algunas de mis coplas.
Coplas en Los papeles de claudia
——
Os aconsejo que os deis una vuelta por el blog Rincón de coplas del escritor aragonés Miguel Ángel Yusta, donde la copla (la de hoy, la de ayer, la de siempre…) es la protagonista.

Después de las guerras…(II)

Jueves, 20 de Mayo de 2010

Que en las guerras no hay malos ni buenos, sólo víctimas
es un viejo adagio que todos sabemos…

Pero, cuando la guerra acaba,
hay vencedores y vencidos,
y unos arrastran a los otros por el fango y la sangre
y se regodean en su sufrimiento,
como plato final de su victoria
(fría venganza en corazones de piedra).

Y la derrota sabe a desesperanza
y a amargura, gota a gota tragada
(hora a hora,
día a día
año a año).

Lo saben los galos,
y los íberos,
y los troyanos
y los nubios,
y los cátaros…
y muchos españoles.

1) ADAGIO. (Del lat. adagium.) m. Sentencia breve, generalmente moral. II Proverbio.