Archivo de la categoría "Poemas"

Aceptación (Audiopoemas II)

Viernes, 28 de Agosto de 2009


Para despedir el periodo de vaciones (este “largo y cálido verano” que ya toca a su fin), y preparar el terreno a septiembre, que viene cargado de nuevos proyectos y muchas novedades, quiero dejaros aquí este nuevo audiopoema.

ACEPTACIÓN
A Bel, que me animó a leerlo…

El texto pertenece al poemario Ropa tendida al viento , y en él reflexiono sobre la necesidad de asumir lo que nos ocurre para crecer en ese intento. No es tarea fácil, ni siquiera se lleva siempre a cabo; pero aceptar, es siempre un ejercicio de humildad y generosidad que nos engrandece. El paso del tiempo, las derrotas, las vivencias y las pérdidas irrecuperables, aparecen de nuevo en este poema, porque son para mí como esa ropa que tendemos al viento esperando que, algún día, se pueda secar.

Ya no… (Audiopoemas I)

Martes, 16 de Junio de 2009

He decidido abrir esta sección con poemas de mi libro Ropa tendida al viento y con otros que he recitado en algún que otro evento literario. Mis dibujos, y poemas recitados por mí, son una nueva forma de acercar la poesía a los posibles lectores. Además los acompañaré de pequeños comentarios sobre su génesis, o de reseñas hechas por amigos. Espero que os guste esta primera entrega.

YA NO
Este poema nació tras la lectura de Idea Vilariño. Siempre he considerado que cuando un poeta o un poema se instalan en nuestra memoria, es porque se han instalado en nuestro corazón.
Desde la distancia de algo que ya pasó pero deja una huella, el poeta reconstruye y recrea su propia experiencia como algo nuevo, que toma vida propia a través de la palabra. El fin de la experiencia amorosa contemplado desde la distancia y la ternura es el eje vertebrador del poema. Las dos primeras estrofas forman una unidad temática y formal gracias al paralelismo sintáctico de sus primeros versos y a la afirmación repetitiva de lo que fue y ya no será. Las vivencias aparentemente cotidianas de cualquier historia de amor ( lugares de encuentro, llamadas de teléfono, paradas de autobús, portales, calles conocidas) configuran la despedida emocional de estas dos primeras estrofas. La tercera estrofa rompe el anterior “leit motiv” de la aceptación de esa pérdida inevitable, e introduce el concepto del recuerdo.Podemos dejar de amar a alguien pero nunca dejaremos de amar su recuerdo. El recuerdo se hace real a través de los sentidos corporales: el sabor, la voz, el tacto nos traen de nuevo ( como las magdalenas de Proust) la presencia casi corpórea de aquel lejano amor. Y así , el recuerdo , implicará en sí mismo la única forma posible de olvido.

Marcos Ana

Miércoles, 3 de Junio de 2009

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Autobiografía
Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre.
Por eso aquí entre rejas,
en diecinueve inviernos
perdí mis primaveras.
Preso desde mi infancia
y a muerte mi condena,
mis ojos van secando
su luz contra las piedras.
Mas no hay sombra de arcángel
vengador en mis venas:
España es sólo el grito
de mi dolor que sueña.

Marcos Ana

Marcos Ana es un claro ejemplo de poeta autodidacta, y de superación humana en medio del dolor y la barbarie. A través de la poesía se salvó de la locura y la oscuridad de una vida y una voz amuralladas. Tras las rejas de las cárceles de Franco, hombres como mi abuelo o Marcos Ana, se aferraban a la palabra poética como fórmula de supervivencia y comunicación. No eran poetas consagrados ni intelectuales de prestigio, sólo víctimas de una represión cruel, programada por un estado totalitario, que orquestó una venganza contra todos aquellos que no levantaron el brazo de la victoria al paso de los nuevos generales. Eran hombres que amaban la poesía y la cultura, que creían en la fuerza de los versos, y habían depositado toda su esperanza en los árboles futuros, que crecerían fuera de las rejas y disfrutarían de la libertad robada.
La Universidad de Granada quiere proponerle como premio Príncipe de Asturias para que, por fin, la democracia española dé el paso que aún le falta, y reconozca y dignifique el sufrimiento de aquellos que, por mantenerse fieles a sus ideas, sufrieron primero la injusticia, y luego el olvido

Un año más…

Viernes, 1 de Mayo de 2009

Nací en un año impar,
en primavera,
en los últimos estertores
del franquismo.

Tuve una buena infancia,
aunque siempre habitaba en la tristeza.
Crecí entre libros, mimos de mi abuela
y solícitos cuidados paternales.

Pero no fui feliz.

No pude protegerme de la lluvia,
ni del primer zarpazo de un amor de domingo,
ni del oscuro perfume
que deja la inocencia abandonada.

Descubrí el egoísmo, la mentira,
la oquedad en el fondo de un abrazo,
la falsa risa resonando al fondo,
y el profundo dolor de un paso en falso.

No supe renunciar a la ternura,
ni huir a tiempo de las tempestades,
ni soportar callada la injusticia…

Y conocí el sabor del primer beso,
la profunda verdad de una caricia
la entrega sin reservas a la vida
y el “adiós para siempre” necesario.

He amado, he conocido, he fracasado,
bailé con la alegría y con la pena
un baile de frenéticas piruetas.
Y he probado los tragos más amargos
junto con el dulzor de una sonrisa.

Y desde aquí contemplo lo que queda
todavía por vivir,
por llorar,
y por llevar a cuestas.

Maria Luisa de la Peña , Ropa tendida al viento

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El enigma

Domingo, 26 de Abril de 2009

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¡Tanto quieres saber…!
Mas nada sabes,
de aquello en lo que buscas la certeza.
El mar que boga hondo te refleja
la eterna soledad en la que existes,
pero eso no te basta:
buscas la infinitud,
la imperceptible huella
que se duele en la arena,
el enigma que guarda la belleza.
Quieres la perfección,
la pureza desnuda de las formas,
la armonía serena
de los suaves contornos del abismo.
Quieres tocar, sentir por un momento
que es tuyo el universo que te aloja,
que eres parte de un todo
que hay un ritmo que en todo se repite.
Pero tú nada sabes,
te consume la duda…
Y buscas la respuesta,
donde sólo hallarás nuevas preguntas.

———–

Se ha muerto Idea Vilariño, poeta uruguaya a la que, gracias a Santiago (Los divagues del Santi) y a Marta López ( Relataria) leí por primera vez hace un año. Le dediqué un poema que forma parte de mi nuevo libro y que Santi me dijo que le haría llegar, y le escribí esta entrada que ahora vuelvo a recuperar para recordarla. Adiós poeta, que tus versos nos acompañen siempre…

El grito

Sábado, 18 de Abril de 2009

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¿Puede el dolor ser algo despreciable, puede acaso encerrarse el sufrimiento humano en un absurdo traje de contención estética?
Yo grito, y no me importa si es o no conveniente o si rompe los cánones o si es inoportuno… Grito porque los hombres también gritan, porque las madres gritan, porque gritan los niños; porque el mundo es un grito inabarcable, un grito que nos llega de los siglos pasados, de todas las historias de la Historia, de todos los olvidos y de todas las páginas borradas.
No puedo serenarme ante aquello que veo, que intuyo, que recuerdo. Llevo el dolor del mundo en mis manos vacías, escucho los lamentos de voces que me llaman y me siento una más entre esa humanidad que reclama justicia.
“El hombre es un heredero no un mero descendiente” y por eso recogemos la semilla plantada, y abonamos la tierra que pisaron los que nos precedieron, y dejamos la huella que otros encontrarán… Forma parte del ciclo: estar, haber estado, llegar a estar un día. Bebemos de las aguas en las que otros ya bebieron, y leemos los libros que otros ya leyeron, y utilizamos las palabras que otros ya utilizaron. Nacemos igual, amamos igual, morimos igual.
Y es por eso que, a veces, vienen a mí los gritos de hombres que ya no están, de tiempos que pasaron.
Ante la muerte inesperada,ante el dolor ajeno, ¿qué podemos hacer?
Tal vez muy poco -o nada-. Todo acontece allí, detras de los cristales. Mientras nos deslizamos va cambiando el paisaje. Las guerras, las catástrofes, las penas cotidianas, los valores bursátiles, las crisis…
El hombre sufre, irremediablemente. Es una cruel certeza que la historia confirma: grandezas y miserias; mitos, héroes y dioses; gestas, heroicidades, masacres, catedrales; rayos de luna y sombras. Todo confluye en una misma historia.
Los dioses de la vida, los dioses de la muerte, moldearon del barro su criatura. Tentada por los frutos del árbol de la ciencia, buscando el fuego y la palabra, capaz de ser mezquina o generosa, de entregar su propia vida o arrebatar, sin piedad, vidas ajenas.
Y bien, Ecce homo: ¡creced y multiplicaos!
¿Por qué nos pesa tanto el nombre de los muertos? Si no tuvieran nombre, ni rostro, ni ascendencia… todo sería más fácil si otros no recordaran.
El hombre sufre: es cierto.
Y ese dolor atávico surca el inexorable paso de los siglos como un río sin cauce y sin orillas, desbordándose.

————————
Me he sentado a recoger los pedazos de mí que han quedado después de la batalla… No sé recomponerlos, y ya ni tan siquiera me queda suficiente aliento para gritar. Mi grito, como tantos, se ha perdido en la inmensa llanura de la nada.

Nada saben de mí…

Domingo, 12 de Abril de 2009

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Nada saben de mí,y aún así me señalan,me convierten en blanco de su ira y embadurnan con odio mis silencios.
Mas no saben quién soy, no me conocen: me bebo mi condena a sorbos de coraje y pesadumbre. Me sumerjo en las penas cotidianas y no me duelen prendas.
Y aunque me claven garras afiladas las águilas voraces que creen tener derecho sobre el cielo, mi vuelo es limpio y libre. Y aunque se me desborde el sentimiento y no contenga el cauce de mi río, no escondo el alma en tupidos ropajes.
Ni juzgo, ni desprecio. Me conmueve la vida en su principio y me emociona el llanto, el sufrimiento ajeno, la belleza, y el latido secreto de las pequeñas cosas.
Sé disfrutar del viento y de la lluvia, en todo encuentro causa de grandeza, y por igual valoro el humilde guijarro, o el diamante que brilla en su esplendor.
No hay ambición en mí. No hay embriaguez de retórica hueca,ni erudición, ni turbios recovecos de rabias escondidas. Porque mi verso brota de manantial sereno y si hay algo que tiene mi respeto… eso es, sin duda alguna, la secreta verdad de la poesía.

Aniversario y nuevo libro

Miércoles, 1 de Abril de 2009

Para Bel, que celebra también su aniversario.

Somos muchos los que amamos las palabras, los que nos alimentamos de ellas, los que creamos nuestro mundo con ellas. Y así, enredando palabras vamos creando el tapiz de lo que fuimos, lo que somos y lo que aún nos queda por ser.”
Con estas palabras inauguraba mi blog hace ahora un año. Para Elliot, “Abril es el más cruel de los meses”… pero, para mí, fue un mes que me abrió las puertas de un mundo que no podía ni tan siquiera imaginar. He tenido dudas, como todos. He tenido desánimos, como todos. He pensado que no valía para nada lanzar mis palabras a un mundo virtual, como todos. A veces me ha vencido el cansancio, como a todos. He tenido reparos, incluso una especie de miedo escénico, cuando comprendí que realmente había alguien al otro lado, alguien dispuesto a compartir, pero también a despedazarme, o a humillarme, o a sentirse decepcionado… Con el tiempo dejé a un lado las dudas, dejé a un lado los desánimos, dejé a un lado el cansancio, el miedo, los reparos; y decidí escribir a mi manera, alegrándome con cada visita, con cada aportación, con cada nuevo amigo.
“Llega a ser lo que eres”, decía Ortega y Gasset. Y con esa máxima del vitalismo, y una buena dosis de confianza en mí misma, tomé las riendas de mi blog, que es ahora también un poco vuestro, y me dispuse a ser quien soy. Y así me doy y me daré para quien tenga a bien pararse un rato a enredarse con estas mis palabras…

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Y con el primer aniversario llega también mi nuevo libro de poesía que espero presentar muy pronto. Ropa tendida al viento es fruto de un profundo proceso de introspección. De un viaje a mi propio abismo y un reencuento con todos mis fantasmas. He puesto lo mejor y lo peor de mí, mis luces y mis sombras. Lo lanzo al mundo y no tengo miedo.
Ahora vienen a mí otras palabras que dejé por aquí un día: ” no dejaré de soñar, no dejaré de aportar mis estrofas por mucho que las caricias se transformen en dardos o puñales, por mucho que me cerquen los silencios de los que me quisieran invisible. No dejaré (…) que caigan sobre mí las hojas de un otoño envenenado, porque yo sé quién soy y qué me pertenece: la voz libre en el viento, la palabra sin yugo, la risa de mis hijos, el legado de aquellos que me precedieron y el horizonte amplio que me ofrecen todos los que caminan a mi lado. Y me canto a mí misma, y me celebro, y dejo en mis palabras el aliento futuro que habrán de recoger aquellos que, algún día, nos sucedan…”

Gracias a todos: por estar, por leer, por haceros notar, y, sobre todo,por dejarme vuestras palabras para tejer con ellas el hilo de los afectos.

Invisibles

Miércoles, 25 de Febrero de 2009

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Somos invisibles para todo aquel que no quiere vernos , para todo aquel que decide, consciente o inconscientemente, ignorar nuestra existencia. Y así, por más que nos empeñemos en hacernos notar, por mucho que hablemos, gesticulemos o incluso gritemos, seguiremos siendo invisibles. Sólo existimos para quien nos reconoce.
Y permanecemos allí, agazapados, esperando ser vislumbrados y, sobre todo, reconocidos. Porque en ese acto de reconocimiento del otro conseguimos reconfortarnos.
Buscamos en los demás señales de nuestra propia existencia, para intentar así evitar el vértigo inevitable de sabernos solos. Ansiamos ser amados, respetados, tratados con justicia. Necesitamos compartir con los otros para sentirnos vivos. Necesitamos la dialéctica de los contrarios: dar, recibir; hablar, escuchar; dormir, despertar… No tenemos otra forma de conjurar nuestros miedos, de defendernos de nuestros peores enemigos, esos que hacen que seamos invisibles: el silencio y la indiferencia.

Escribiré mi nombre muchas veces…
Tantas como haga falta
para saber que existo,
que no soy invisible
que no desaparezco
ante la indiferencia
de los que me abandonan.
Escribiré mi nombre
con lo que tenga a mano.
con barro, con ceniza,
con sudor o con sangre…
Si fuera necesario
lo escribiré con faltas de ortografía,
lo escribiré en los muros,en las rocas
lo escribiré en las tapias,
en los portales viejos,
en todas las aceras que me encuentre a mi paso.
Y después dejaré
que lo borre la lluvia,
que se lo lleve el viento,
que lo sepulte el barro,
y que lo olvide el tiempo…

Por cierto, mañana estaré en la radio, en el programa Olvida tu equipaje, gracias Armando…Hoy me siento menos invisible

Esperanza.

Martes, 20 de Enero de 2009

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“jamás podrán vencerme
porque mi mano se me va y agarra
a otra mano de hombre y otra mano”
Blas de Otero

Para vencer al hombre
hacen falta unas garras
hambrientas y feroces
que desgarren la tierra protectora
y arranquen las raíces,
y destrocen las ramas y los troncos
para que no haya vida,
ni esperanza futura,
ni semilla dispuesta a germinar.

No caminamos solos.
Hombres, mujeres, niños
caminan a tu lado
aunque tú no los mires.
Y aunque los ignoremos, están ahí:
llorando nuetras lágrimas,
cantando nuestro canto,
pisando nuestra tierra.

Y tú te crees a salvo,
crees que no va contigo,
que a ti no te compete
lo que ocurre tan lejos
más allá de tus límites,
pasadas tus fronteras,
donde el desierto es patria
que consume los restos
de los que allí malviven,
y esculpe la dureza
en sus ajados rostros.

Todo ocurre detrás de una pantalla,
en fotos detenidas
en papel de periódico,
en hojas que recogen tu basura,
(esa de la que te desprendes cada día).

Pero cuando comprendas
que tu mano es la mano que otro agarra
con fuerza, con firmeza, como apoyo,
para no derrumbarse
para no desistir definitivamente,
entonces no habrá puño,
ni bala, ni puñal,
ni bomba, ni guadaña
que acabe con el hombre,
con la cadena humana
que forman una mano
de hombre y otra mano
unidas, enlazadas,
creando, todas juntas,
un invencible muro de esperanza.

Marisa Peña

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