Archivo de la categoría "Presentaciones audiovisuales"

Mientras me quede voz.

Miércoles, 28 de Octubre de 2015

Qué emoción saber que la maravillosa intervención de Hilda Farfante Gayo ha tenido tanta repercusión. La visibilización de las víctimas del franquismo necesita programas así y personas dignas y valientes que den voz a los que ya no pueden gritar su verdad. Gracias al Intermedio y a Hilda, y a los que se han parado a pensar y a sentir. Y gracias también a Ferrán Monegal, por sus palabras.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/mientras-quede-voz-monegal-4617167

Haciendo balance…

Jueves, 16 de Febrero de 2012

Han pasado casi cuatro años desde que comencé este blog. “Cuando me paro a contemplar mi estado,/y a ver los pasos por do me han traído” no puedo por menos que sentir una extraña suerte de nostalgia. Y haciendo balance no puedo por menos que dar las gracias por todas las puertas que se han abierto, e incluso por las que se cerraron, y si me apuro, por las que nunca se abrieron. Estoy donde quiero estar, con quien quiero estar, con quienes quieren que esté. Proyectos, amigos, libros, alegrías, penas y emociones compartidas. Mucho por hacer, mucho por decir, mucho por defender. De todas las cosas buenas si tengo que quedarme con unas pocas querría destacar la presentación del libro Sólo la luz alumbra de mi buen amigo Manuel López Azorín en la Tertulia Hispanoamericana de Rafael Montesinos, que supuso para mí un gran reto y un honor, y la presentación del libro Futuralgia de Jorge Riechmann de la mano de mi buen amigo Eduardo Andradas, y la participación en los recitales organizados por la poeta dominicana Rosa Silverio, y las veladas poéticas en Los diablos azules o en Libertad ocho. Pero sobre todo quiero agradecer al diario Público y especialmente a Sol López-Barrajón y A Patricia Campelo, que hayan contado con mis textos para su proyecto Memoria Pública, y a la maravillosa voz de Alberto san Juan, que, leyendo un texto mío en el Teatro Bellas Artes, consiguió que sintiera , en algún lugar de mi memoria, cómo la mano de mi abuela apretaba fuertemente mi mano.
Gracias a la vida que me ha dado tanto…y a los que lo hacen posible cada día.

Un nuevo año

Miércoles, 29 de Diciembre de 2010

Acaba un nuevo año, un ciclo se termina. El invierno se instala definitivamente, se engalana de fiesta pero no es suficiente. Las cosas que perdimos son irrecuperables, los recuerdos se empeñan en invadirlo todo aunque nos resistamos. Nos engullen las prisas, los compromisos, las luces de neón, los olores penetrantes, los sabores imposibles… Os dejo mi reflexión en forma de montaje audiovisual, y os lo dedico a todos los que me habéis acompañado, incluso a los que me han abandonado, en este año que toca a su fin.
Espero que este nuevo año me permita seguir enredando palabras con vosotros, y que vuestras voces amigas ( las más antiguas y las más recientes, pero no menos necesarias) sigan ahí.

PD. Volved al principio de la entrada, poned los altavoces y dad al botón de inicio. Espero que os guste. La presentación es antigua pero refleja a la perfección todo lo que quiero expresar.

Victoria estival

Lunes, 21 de Junio de 2010

Vencerá ya el verano, con su lenta pereza, a la siempre inestable primavera… Se sabe tan pleno, tan lleno de promesas, tan jubiloso, que anuncia los placeres de su largo solsticio, ese que hace eternos los días y anheladas las noches, vestido con sus galas de lujuria estival y descanso merecido.
Y le siento llegar, respirando en mi oido su cálido aliento milenario, prometiendo que las horas pasarán lentamente, jugueteando con todos mis sentidos, y despertando todos mis deseos. Yo sé que ha desplegado sus encantos y ahora luce , orgulloso, su merecida victoria pasajera.
Viene hasta mí con su olor a mar y cielo limpio, con sus noches de brisa y su sabor salobre, con las separaciones y los reencuentros, con los lugares nuevos y los ya conocidos, con el verde intenso y el azul detenido,con la espiga de oro y los prohibidos frutos de árboles improbables.
Y le dejó que venza, que inunde cuanto soy y cuanto me rodea, porque el ciclo se cumple y es hora de dejarnos acariciar por el sol.

Palabras de amor

Martes, 15 de Junio de 2010

Ellos son dos por error que la noche corrige” E. Galeano

“Paraules d’amor senzilles y tendres…” J.M. Serrat

A todos los que, por una u otra razón, han dejado en el hueco de mis manos hermosas palabras…

Las palabras de amor, como tristes migajas, se le cayeron de sus manos abiertas, mientras ella, siempre atenta, las recogía con tacto trémulo.
Buscaron el deseo a tientas por sus cuerpos, atraparon la luz por las rendijas y persiguieron sus besos como palomas ciegas.
Rieron sin pudor, doblaron las esquinas, afrontaron las dudas, arrugaron las sábanas, mancharon los manteles… Y con cada café de la mañana, las palabras sabían dulces y amargas (aciertos, errores, despistes, franquezas…).
Poco a poco aprendieron que, en el juego de ser dos en busca de uno sólo, no todas las palabras son palabras de amor… Pero que, aun así, merecía la pena detenerse a escucharlas.

Después de las guerras…(II)

Jueves, 20 de Mayo de 2010

Que en las guerras no hay malos ni buenos, sólo víctimas
es un viejo adagio que todos sabemos…

Pero, cuando la guerra acaba,
hay vencedores y vencidos,
y unos arrastran a los otros por el fango y la sangre
y se regodean en su sufrimiento,
como plato final de su victoria
(fría venganza en corazones de piedra).

Y la derrota sabe a desesperanza
y a amargura, gota a gota tragada
(hora a hora,
día a día
año a año).

Lo saben los galos,
y los íberos,
y los troyanos
y los nubios,
y los cátaros…
y muchos españoles.

1) ADAGIO. (Del lat. adagium.) m. Sentencia breve, generalmente moral. II Proverbio.

El don de la palabra (II)

Viernes, 7 de Mayo de 2010

A mi abuela, que me enseñó el valor de la palabra…

La pequeña escritora lloró. Se había cansado de emborronar las hojas tristes de su cuaderno para que nadie las leyera. ¡Nunca más volvería a escribir! Era una decisión irrevocable, (o casi…). Así se lo anunció a su madre mientras ésta, que pelaba patatas en la cocina con aire distraído, asentía con gravedad fingida a sus preguntas. “Pero cariño,-le dijo suavemente- por mucho que te empeñes, tú nunca podras dejar de escribir”. ” ¿Y tú por qué lo sabes?”- preguntó la pequeña con tono retador. La madre la miró- con esa mirada que sólo saben poner las madres y que despeja todas nuestras posibles dudas y hace que se evaporen nuestros profundos miedos- y dijo con su voz de madre sabia: “Porque tú, pequeña mía, naciste con el don de la palabra.” ” ¿Y eso es malo mamá?” ” Bueno, como todos los dones tiene su parte buena y su parte mala. Lo que sí sé es que no puedes renunciar a él porque forma parte de lo que tú eres.”
Pasaron los años, y a pesar de que a veces le fallaron las fuerzas y quiso abandonar su vocación de escribir; a pesar de que durante largos períodos de tiempo atravesó desiertos de inactividad creadora y caminó sin rumbo por los páramos de la desilusión ; a pesar de que el silencio fue durante años la única respuesta; a pesar de que todo parecía ponerse en contra, ella siguió andando con sus manos vacías y su viejo cuaderno lleno de palabras.
Los vientos soplaron y agitaron con fuerza su nave hasta hacerla zozobrar. Gritó fuerte: “ ¡Miradme! ¡Escuchadme! ¡Estoy aquí! ¿Es que nadie puede pararse un momento?”
Aprendió a no esperar nada de los rostros grises que poblaban el mundo; a no buscar el éxito, sino la satisfacción y la autenticidad; y a contestar siempre lo mismo, cuando aquellos que se empeñaban en ningunearla le preguntaban por qué seguía llenando incansablemente las gastadas hojas de su cuaderno : “Es que yo, tengo el don de la palabra…”

Lugares comunes (II)

Martes, 4 de Mayo de 2010


Todos tenemos lugares comunes: sitios a los que volvemos, canciones que nos llevan a espacios lejanos, a tiempos pasados, a lazos perdidos… Libros, poemas, refranes, frases hechas, películas, anuncios, proclamas, consignas, cantantes, actores, pintores, poetas…
A veces tenemos la inmensa suerte de poder compartir nuestros lugares comunes con aquellos que caminan a nuestro lado. Y nos emocionamos, y nos brillan los ojos en ese sencillo gesto de compartir lo que nos unió una vez, aunque ni siquiera nos hubiéramos conocido todavía. Los lugares comunes nos conducen directamente a la nostalgia por el atajo de la melancolía, pero también nos hacen reir y nos reconfortan. Por ellos reconocemos a nuestros amigos, a nuestros compañeros de viaje, y del mismo modo, a través de ellos, nos reconocemos también a nosotros mismos.

Audiopoemas: Todo

Domingo, 14 de Febrero de 2010

Poesía en el aula:un poema de Juan Ramón Jiménez.

Sábado, 16 de Enero de 2010

La primera vez que leí este poema, me conmovió profundamente esa soledad terrible que siente el ser humano, arrojado al mundo, buscando consuelo y respuestas en el deseo atávico y primigenio de formar parte de la unidad cósmica.
Ese ansia de unidad con la madre-noche, con la cosmogonía del cielo, las estrellas, el mundo que habitamos y observamos en su “breve infinidad definitiva” es el eje temático que vertebra el poema. Desde el Romanticismo , y muy especialmente en el Modernismo y en la literatura que recorre los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, el artista siente la soledad como un peso insoportable, una angustia existencial ontológica y primigenia que busca consuelo en las nuevas teosofías que surgen tras la crisis finisecular: panteísmo, pitagorismo, neoplatonismo, gnosticismo, intentan buscar respuestas fuera de las religiones jerárquicamente establecidas. La ciencia no parecía tener todas las respuestas, y las viejas y anquilosadas respuestas religiosas habían caído por su propio peso tras siglos de imposición y oscurantismo. El poeta se transfigura así en el vate y profeta de la humanidad, el que ve lo que otros no aciertan a vislumbrar, el que con su voz da voz a todos los mortales unidos por el cordón umbilical de un mismo destino, inexorable (”el cielo que nos cubre es el mismo en todas partes“, dice Juan Ramón en el segundo verso del poema)…
En la poesía española de la primera mitad del siglo XX fueron Juan Ramón Jiménez y Jorge Guillén los poetas que más insistentemmente buscaron una poesía de la unidad con el cosmos, con la naturaleza, para dar así un sentido a sus ansias metafísicas y a su vacío interior. Diario de un poeta recién casado, Dios deseado y deseante, Piedra y cielo de juan Ramón Jiménez y Cántico o Clamor de J.Guillén, son claros ejemplos de este deseo de unión panteísta y “sed de eternidad” en ese orden pitagórico y eterno (”enclavado a lo eterno, eternamente”, leemos en el verso cuarto) de la analogía universal.
Ama tu ritmo y rima tus acciones“. Con estas palabras se dirigía Rubén Darío a sus discípulos modernistas.Las palabras tiene alma, el poema es una proyección formal y humana de la perfección y la armonía del universo, del ritmo continuo de las esferas. El texto poético se convierte así en un pequeño enigma que el lector ( activo y sensitivo) debe averiguar. En tan sólo once versos se encierra el círculo perfecto del universo, y su armonía envuelve a todos bajo su cúpula perfecta. Así si recogemos el primer verso “Tan inmenso que es, ¡oh mar!, el cielo”, y lo unimos al último “bajo su breve infinidad definitiva” comprobamos que se nos revela el mensaje: el mundo es inmenso, definitivamente. El poeta ha cumplido su misión: Nocturno no es sólo una breve meditación personal, un juego intelectual de carácter solipsista e introspectivo, sino también, como apuntaba Valle Inclán , un diamante de luz que ilumina las oscuras cavernas de nuestra conciencia. ¿Estamos nosotros, lectores, dispuestos a asumir el reto?