Archivo de la categoría "Presentaciones audiovisuales"
Poesía en el aula:un poema de Juan Ramón Jiménez.
Sábado, 16 de Enero de 2010La primera vez que leí este poema, me conmovió profundamente esa soledad terrible que siente el ser humano, arrojado al mundo, buscando consuelo y respuestas en el deseo atávico y primigenio de formar parte de la unidad cósmica.
Ese ansia de unidad con la madre-noche, con la cosmogonía del cielo, las estrellas, el mundo que habitamos y observamos en su “breve infinidad definitiva” es el eje temático que vertebra el poema. Desde el Romanticismo , y muy especialmente en el Modernismo y en la literatura que recorre los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, el artista siente la soledad como un peso insoportable, una angustia existencial ontológica y primigenia que busca consuelo en las nuevas teosofías que surgen tras la crisis finisecular: panteísmo, pitagorismo, neoplatonismo, gnosticismo, intentan buscar respuestas fuera de las religiones jerárquicamente establecidas. La ciencia no parecía tener todas las respuestas, y las viejas y anquilosadas respuestas religiosas habían caído por su propio peso tras siglos de imposición y oscurantismo. El poeta se transfigura así en el vate y profeta de la humanidad, el que ve lo que otros no aciertan a vislumbrar, el que con su voz da voz a todos los mortales unidos por el cordón umbilical de un mismo destino, inexorable (”el cielo que nos cubre es el mismo en todas partes“, dice Juan Ramón en el segundo verso del poema)…
En la poesía española de la primera mitad del siglo XX fueron Juan Ramón Jiménez y Jorge Guillén los poetas que más insistentemmente buscaron una poesía de la unidad con el cosmos, con la naturaleza, para dar así un sentido a sus ansias metafísicas y a su vacío interior. Diario de un poeta recién casado, Dios deseado y deseante, Piedra y cielo de juan Ramón Jiménez y Cántico o Clamor de J.Guillén, son claros ejemplos de este deseo de unión panteísta y “sed de eternidad” en ese orden pitagórico y eterno (”enclavado a lo eterno, eternamente”, leemos en el verso cuarto) de la analogía universal.
“Ama tu ritmo y rima tus acciones“. Con estas palabras se dirigía Rubén Darío a sus discípulos modernistas.Las palabras tiene alma, el poema es una proyección formal y humana de la perfección y la armonía del universo, del ritmo continuo de las esferas. El texto poético se convierte así en un pequeño enigma que el lector ( activo y sensitivo) debe averiguar. En tan sólo once versos se encierra el círculo perfecto del universo, y su armonía envuelve a todos bajo su cúpula perfecta. Así si recogemos el primer verso “Tan inmenso que es, ¡oh mar!, el cielo”, y lo unimos al último “bajo su breve infinidad definitiva” comprobamos que se nos revela el mensaje: el mundo es inmenso, definitivamente. El poeta ha cumplido su misión: Nocturno no es sólo una breve meditación personal, un juego intelectual de carácter solipsista e introspectivo, sino también, como apuntaba Valle Inclán , un diamante de luz que ilumina las oscuras cavernas de nuestra conciencia. ¿Estamos nosotros, lectores, dispuestos a asumir el reto?
La navidad que un día fue…
Lunes, 21 de Diciembre de 2009
Con todo mi afecto y mis mejores deseos para todos los que habéis encontrado un momento para venir a mis palabras.
GRACIAS y feliz tiempo de ternura.
El árbol(II)
Jueves, 19 de Noviembre de 2009
Ilustración de Ana C. Martín
El viento del otoño azotaba sin tregua las ramas del árbol. Por mucho que éste se empeñaba, nada podía contra la fuerza de aquel soplo que le despojaba cruelmente de su bello manto de hojas amarillentas. Le gustaba especialmente el abanico de colores que se mezclaban en su copa al llegar septiembre: del marrón al amarillo, pasando por el rojo, el ocre, el sepia y alguna pincelada tímida de un verde que se resistía a ceder su terreno. ¡Pero duraba tan poco aquella fiesta de colores otoñales!… El viento de octubre se había llevado una vez más su abrigo estival, y tan sólo una hoja conseguía sostenerse soportando aquel vaivén incesante.
¡Cuántas veces los vientos del otoño sacuden nuestras vidas empeñados en llevarse todo lo que quedó caduco, el equipaje que ya no nos sirve, el absurdo fardo de lo irrecuperable! Y nosotros, como la irreductible hoja del árbol , nos aferramos a lo que fuimos por miedo a lo que nos depara el largo invierno, sin ser capaces de confiar en el eterno ritual de renacimiento que nos regalará la primavera…
El derecho a la memoria
Domingo, 8 de Noviembre de 2009Foto familiar: mi abuela Carmen, mi tío Rafael y sus padres en el domicilio familiar. Año 1942.
Vivimos en un país donde tener memoria es síntoma de rencor, y donde pasar página y enterrar el pasado es la actitud general que se ha venido propiciando desde todos los ámbitos: político, social y familiar. A pesar de todo hay quien se niega a olvidar por diferentes motivos: por lealtad a la verdad histórica, por lealtad a sus familiares represaliados, por lealtad a los valores universales de justicia y reparación… Muchas pueden ser las razones que nos llevan a muchos ( hijos y nietos de republicanos, historiadores, escritores, intelectuales) a empeñarnos en rescatar la historia de una ignominia que duró nada menos que cuatro décadas. Las voces amuralladas durante aquella etapa nunca fueron escuchadas como realmente se merecían. Para ellos no hubo mausoleos, ni calles, ni estatuas. Como garantía de lo que ellos creían un futuro en paz y libertad para sus nietos, decidieron callar y no pedir justicia.
Les arrebataron el último de sus derechos: el derecho a la memoria.
Es por eso que yo creo firmemente en la necesidad de reivindicar ese derecho. Y lo haré , aunque nadie me escuche, aunque mi voz sea sólo la ceniza, aunque me quede sola gritando en un desierto , entre dunas de sal y de silencio. No callaré, no abandonaré mientras su recuerdo, su legado, su utopía, formen parte de mí. Nada espero, porque ellos, al final, ya nada esperaban. Aquí dejo mi voz,mis palabras de humo y piedra, y mi profundo amor, que es lo que , en el fondo, alimenta la memoria y el recuerdo de los que ya no están.
Dibujando la memoria
La novia amarilla (audiopoemas III)
Sábado, 5 de Septiembre de 2009A Marta M. López, por una mañana repleta de libros, risas y palabras…
LA NOVIA AMARILLA
Mi tercer audiopoema tiene un lejano origen. Lo escribí hace veinte años, en mi primer curso universitario. Nunca vio la luz. Ahora lo he rescatado, lo he poblado de imágenes y he querido traer su atmósfera de niñez efímera y abandonada, de pérdida del Edén y la inocencia, de aceptación de lo que ha de venir cuando se deja atrás lo que no ha de volver y nuestra juventud se transforma, poco a poco, en ese territorio de la nostalgia al que, a veces, ansiamos regresar.
Aceptación (Audiopoemas II)
Viernes, 28 de Agosto de 2009
Para despedir el periodo de vaciones (este “largo y cálido verano” que ya toca a su fin), y preparar el terreno a septiembre, que viene cargado de nuevos proyectos y muchas novedades, quiero dejaros aquí este nuevo audiopoema.
ACEPTACIÓN
A Bel, que me animó a leerlo…
El texto pertenece al poemario Ropa tendida al viento , y en él reflexiono sobre la necesidad de asumir lo que nos ocurre para crecer en ese intento. No es tarea fácil, ni siquiera se lleva siempre a cabo; pero aceptar, es siempre un ejercicio de humildad y generosidad que nos engrandece. El paso del tiempo, las derrotas, las vivencias y las pérdidas irrecuperables, aparecen de nuevo en este poema, porque son para mí como esa ropa que tendemos al viento esperando que, algún día, se pueda secar.
Ya no… (Audiopoemas I)
Martes, 16 de Junio de 2009He decidido abrir esta sección con poemas de mi libro Ropa tendida al viento y con otros que he recitado en algún que otro evento literario. Mis dibujos, y poemas recitados por mí, son una nueva forma de acercar la poesía a los posibles lectores. Además los acompañaré de pequeños comentarios sobre su génesis, o de reseñas hechas por amigos. Espero que os guste esta primera entrega.
YA NO
Este poema nació tras la lectura de Idea Vilariño. Siempre he considerado que cuando un poeta o un poema se instalan en nuestra memoria, es porque se han instalado en nuestro corazón.
Desde la distancia de algo que ya pasó pero deja una huella, el poeta reconstruye y recrea su propia experiencia como algo nuevo, que toma vida propia a través de la palabra. El fin de la experiencia amorosa contemplado desde la distancia y la ternura es el eje vertebrador del poema. Las dos primeras estrofas forman una unidad temática y formal gracias al paralelismo sintáctico de sus primeros versos y a la afirmación repetitiva de lo que fue y ya no será. Las vivencias aparentemente cotidianas de cualquier historia de amor ( lugares de encuentro, llamadas de teléfono, paradas de autobús, portales, calles conocidas) configuran la despedida emocional de estas dos primeras estrofas. La tercera estrofa rompe el anterior “leit motiv” de la aceptación de esa pérdida inevitable, e introduce el concepto del recuerdo.Podemos dejar de amar a alguien pero nunca dejaremos de amar su recuerdo. El recuerdo se hace real a través de los sentidos corporales: el sabor, la voz, el tacto nos traen de nuevo ( como las magdalenas de Proust) la presencia casi corpórea de aquel lejano amor. Y así , el recuerdo , implicará en sí mismo la única forma posible de olvido.
Día del libro
Jueves, 23 de Abril de 2009En realidad no debería haber un día del libro para los que amamos la lectura. Para muchos leer es como respirar. Forma parte de nuestras constantes vitales: respiramos, leemos; nuestro corazón late, leemos. Pero, puesto que lo hay, aprovechemos para transmitir a los que nos rodean nuestro amor por los libros.
Ver Presentación audiovisual Día del libro. Y si tenéis tiempo y os apetece aquí os dejo Salvad los libros, una historia de dignidad y valentía que tiene mucho que ver con el amor a los libros como transmisores de cultura y arraigo familiar.
“De amicitia”(II)
Martes, 10 de Marzo de 2009¿Quién no ha escuchado alguna vez en su vida la famosa frase “sólo podemos ser amigos”?¿Y la no menos famosa “no podemos ser sólo amigos”? Sólo amigos… ¿Y qué más se puede ser? ¿Es que a caso hay algo más profundo, hermoso, gratificante y enriquecedor que la amistad? Al cabo todo es amistad, y la amistad no es sino amor. Nos da miedo decir amor, amar, sentirnos amados. Creemos que si levantamos barreras, si nos escondemos tras sólidas corazas de soberbia o autosuficiencia todo irá mejor. Trazar barreras, poner límites, evitar sorpresas, nos parecen buenos métodos para protegernos de las posibles desilusiones o desafectos.
Muchos son los autores que han reflexionado o teorizado sobre la amistad, y muchos serán los que continúen haciéndolo. Porque estamos aquí, en medio de un mundo que , en muchas ocasiones, nos es adverso y hostil; desnudos, frágiles, buscando con la mirada una sonrisa amable, un rostro conocido, una mano cálida, una palabra que nos reconforte y nos salve del naufragio. Aunque haya quien lo considere señal inequívoca de cursilería, o innecesaria muestra de ternura, el amor que nos dan los amigos nos es tan necesario como el aire que respiramos. Reconocemos a nuestros amigos en la adversidad y en la alegría; no nos juzgan, no nos piden más de lo que podemos dar, y saben sacar lo mejor de nosotros. Con ellos el camino se allana y los peces se multiplican.
El verdadero amor no nos divide: nos multiplica, nos expande y , como en una hermosa telaraña, vamos tejiendo redes que nos entrelazan unos a otros, para siempre…
Gracias a vosotros, mis amigos, los que os reconocéis en mí, los que me hacéis más fuerte; los que me acompañáis en los días de vino y rosas y en los tiempos de resaca e incertidumbre;los que me animáis y me sostenéis;los que me recibís sin reservas y sabéis disfrutar del mutuo afecto. A vosotros: los que fuisteis; los que sois;… los que serán un día.

